Un zigurat es una construcción de origen mesopotámico, de estructura piramidal y escalonada, en cuya terraza o cúspide se levantaba un templo. La palabra deriva del verbo acadio «zaqaru» (construir en lo alto) y significa, literalmente, «torre». Lejos de todo carácter festivo o ceremonial, no albergaba actos públicos ni rituales: se lo consideraba como «la morada de los dioses» y, gracias a él, la gente podía estar cerca de la divinidad.
El zigurat, ajeno al regocijo de la pertenencia, «mediaba» entre los dioses y el pueblo.


Zigurat es una webzine que exhibe, sin pretensión, un muestrario de literatura argentina contemporánea: una visión panorámica desde una altura no jerarquizada de qué y cómo se está escribiendo al final de la segunda década del siglo XXI.


Durante 2018, Zigurat fue habitada por dieciséis (16) autores publicados por dieciséis (16) editoriales argentinas diferentes. La pretensión, en todo caso, era mediar: aportar un nuevo espacio vincular para que los libros encuentren sus lectores.


En 2019 los objetivos se multiplican y el campo de batalla se amplia.
El deseo de trepar la montaña de sobreinformación cotidiana con el afán de generar un tiempo -y un espacio- para pensar por encima de la coyuntura, se funde con la necesidad de abrir el juego: de multiplicar los discursos que, además de mediar, aborden las escrituras como lo que son: uno de los últimos espacios para experimentar la espesura de la vida.